El México de López Obrador. Oligarquías, capitales y clases subalternas en tiempos de la 4T.

Entrevista con Canal 6 de julio en el documental En nombre de la libertad

Obrador: Progresismo Nacional Popular

La 4T no es un proceso de protagonismo desde abajo.  El progresismo no es autodeterminación popular sino su negación. Si la base popular del progresismo no es capaz de movilizarse como sujeto colectivo, perderá la dimensión emancipatoria de lo político y se dirigirá hacia el modo que hizo colapsar también a otros progresismos sudamericanos.

1 de julio: insubordinación electoral y nueva hegemonía

La fuerza simbólica de los electores puso en crisis a los partidos otrora dominantes y se opuso –aunque débil y titubeante– al gran poder económico. Sin embargo, ha construido las bases también de un nuevo presidencialismo, entregado la mayoría parlamentaria a un solo partido y otorgado una aceptación relativa de lo que afirmamos se constituye como una potencial nueva hegemonía.

Régimen autoritario deformado.

El viejo régimen ya no existe, pero perdura. El sistema autoritario mexicano del siglo XX se ha ido, mas muchos de sus rasgos siguen funcionando. Ya no gobierna una sola fuerza partidaria, pero todas gobiernan de manera similar. Si bien hay reglas formales para la disputa por el poder, las informales determinan el proceso. Todo el nuevo sistema se pone en cuestión ante la evidente impunidad, corrupción y represión característica del nuevo sistema de partidos.